Motos eléctricas: ¿Son una solución real de movilidad para las ciudades?

Encontrar una solución de movilidad para las grandes ciudades se ha convertido en el objetivo primordial de la mayoría de los municipios y sus habitantes


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Las restricciones de tráfico durante los periodos de mayor contaminación en las grandes ciudad han influido en que muchos usuarios se decanten por adquirir una moto eléctrica. Si bien estas ventas aún son marginales, las tradicionales mantienen ciertas ventajas, como el menor consumo de combustible o  el ahorro en los seguros de moto con respecto a los del auto.

Una de las principales ventajas de las motos eléctricas es que producen “cero emisiones”. Adicionalmente, no emiten ningún tipo de ruido molesto que produzca contaminación acústica. Dos grandes puntos a favor para los conductores en las grandes ciudades.

Tendencias en las grande urbes

En los últimos años en el continente europeo se han impulsado normativas con el objetivo de reducir en el año 2020 un 15% las partículas tóxicas en suspensión en referencia a los datos de 2011. Por ese motivo, los autos y motos eléctricos pueden jugar en el futuro un papel determinante a la hora de reducir las emisiones contaminantes.

Por ejemplo, la capital española, Madrid, puso en marcha por primera vez en diciembre de 2016 la Fase 3 de su Protocolo Anticontaminación, en el que se prohibió circular en el centro de la ciudad a los vehículos cuya última cifra de la matrícula fuera número par. Todos los vehículos “cero emisiones”, híbridos, propulsados con gas licuado, motos, motos eléctricas, los de persona con movilidad reducida, autos con más de 3 ocupantes, transporte público y servicios especiales sí podían circular independientemente de cual fuera su patente. Una iniciativa que se ha seguido aplicando en los siguientes años en episodios de alta contaminación.

Menor gasto

Las motos eléctricas pueden también ayudar a ahorrar en combustible ya que gastan aproximadamente el 10% de lo que consume una moto de gasolina. Se puede recargar en el propio garaje o con el desplazamiento a un punto de recarga público de nuestra ciudad. Solo hay que utilizar el cable de conexión que sale de la moto hacia el enchufe. Además, tienen baterías extraíbles que se pueden llevar a casa para cargarlas cómodamente en nuestro propio garaje, como si fuera un móvil.

En la actualidad, las baterías de las motos eléctricas suelen ser de litio que, a diferencia de las de los teléfonos móviles, ya no tienen el efecto memoria. Eso permite recargar las baterías varias veces, incluso en el mismo día, sin que se deteriore su potencia y duración.

Además, conducir una moto eléctrica permite un ahorro en mantención, ya que no disponen de filtros, ni de correas, ni del aceite como las motos convencionales. La mantención de una moto eléctrica siempre será más sencilla y, por lo tanto, más económica.